Buenos días tardes o noches dependiendo de la hora en que lean esto, en los últimos días se ha hecho evidente una realidad que siempre hemos ignorado conscientemente. Una realidad que ahora por los medios de comunicación y redes sociales se hace cada vez más evidente; hoy queremos hablarles del suicido.
La de definición dada de suicidio por la OMS es que es el acto deliberado de quitarse la vida. Su prevalencia y los métodos utilizados varían de acuerdo los diferentes países.
Entendemos con lo anterior que el suicidio no es una enfermedad mental sino, el mal manejo de una. Como sociedad la concepción que tenemos de una enfermedad mental es que es sinónimo de locura, manicomio o psiquiátrico. Por esto es cada vez más difícil romper este paradigma cultural y aceptar que algo no está bien.
Desde la no aceptación se deriva la falta de estadísticas sobre la realidad de la salud mental de los colombianos; ya que la gran mayoría de la población sufre de alguna enfermedad mental no diagnosticada porque simplemente nunca acudieron y si lo hicieron no fueron honestos con su médico.
Las únicas cifras oficiales dadas por el Gobierno son las de suicidios o intentos de suicidios. Para dar un panorama completo sobre la gravedad de este asunto las vamos a comparar con una de las estadísticas más marcadas que tenemos en nuestro país: el homicidio.
Homicidio (como dijimos en un articulo pasado somos un país que lleva muchos años con una violencia constante) en el año 2018 Colombia presento en promedio diario 24,34 homicidios por cada 100.000 habitantes (una tasa relativamente baja contrario a lo que creeríamos de entrada teniendo en cuenta todos los factores de violencia que tiene el país) en ese mismo año presento una tasa de intentos de suicidios 11.03 por cada 100.000 habitantes (tasa a nivel nacional pero que en algunos departamentos llego a ser hasta de 57.04 por cada 100.000) lo que traduce que mientras que en promedio al día a nivel nacional por cada 100.000 habitantes mataban a 24 culpa de múltiples factores y al mismo tiempo 11 colombianos trataban de acabar con su propia vida, casi la mitad de la cifra de homicidios.
En departamentos como Risaralda, Quindio y Caldas la situación es alarmante. No es normal que en solo en Pereira en el año 2019 sean más de 5 los menores de 18 años que se suicidaron, que en el año 2018 155 Risaraldences hayan decidido acabar con su vida y que en lo corrido de este 2020 hayamos tenido 3 casos de suicidios con una alta connotación pública. El promedio más reciente es del año 2018 que reflejó 1 suicidio cada 3 días.
Esto es una señal de SOS, un llamado de atención urgente, no podemos seguir siendo mas la sociedad que aparenta ser perfecta, de las vidas felices, de las sonrisas fabricadas y los viajes en instagram, no podemos seguir intoxicandonos solos debemos aceptar que como sociedad algo nos está pasando. Algo nos esta comiendo por dentro, debemos dejar de pensar que esa persona que nos contó que sufre depresión, ansiedad o de trastorno bipolar (o de cualquiera de las enfermedades mentales existentes) es solo por llamar la atención es sólo por «showsero», sentir empatía por el otro y pensar que es algo serio no una simple «bobada». No juzgar, no tratar de menospreciar, de dejar la frase «¿y usted está así sabiendo que tiene todo?».
Cambiemos ese paradigma de pensar que soy capaz de afrontar todo solo. Esa idea de que ser «verraco» es no pedir ayuda, es no sentir nada, es no demostrarle debilidad a nadie. Todas las civilizaciones han pensado que para ser una sociedad exitosa necesitan que no solo sus ciudadanos estén bien físicamente, sino también mentalmente (o espiritualmente como lo llamaban algunas).
Con ese artículo no pensamos explicar las causas de esto en Colombia (ya que no hay aún ningún estudio que lo logre establecer y solo podríamos tener hipótesis) queremos hacerlos reflexionar. Lo que desamos es que si alguna de las personas que nos esta leyendo siente que esta pasando por algo así en su vida busque ayuda. Que no esta solo que somos muchos los que hemos pasado por esta situación, que no es un bicho raro o anormal y que no deje avanzar la enfermedad hasta que se convierta en una cifra más para las estadísticas que les acabamos de mencionar.
Un abrazo.

Por ultimo un agradecimiento a los profesionales de OP Psicopedagogia quienes me ayudaron a encontrar muchas de las estadísticas.