Buenos días, tardes o noches, dependiendo de la hora que lean esto, en la corta historia de este blog nunca he sacado un artículo dirigido a una población en específico, mis escritos siempre los dirigió al público en general, a toda aquella persona que me quiera leer, pero esta va a ser la excepción, esta vez escribo para todas aquéllas personas que en su cotidianidad estas más acostumbrados a que les digan «profe» que su mismo nombre, ademas para contarles esto tengo que narrarles un poco de mi historia.
Yo nací de la unión de dos profesores que más que una profesión, ejercían una vocación de vida, ambos convencidos de que la educación es el principal factor para una transformación social, mi madre una mujer con más de 25 años en el magisterio, quien también fue profesora universitaria (sus estudiantes en la católica le decían la dama de hierro en alusión Margaret Thatcher, por su carácter y templanza) y líder sindical, actualmente coordinadora disciplinaria de un colegio.
Mi padre quien duro más de 35 años como profesor, conocido toda la vida por defender a sus estudiantes, salir a la calle con él es salir a que se encuentre infinidad de sus alumnos, líder sindical en toda su vida magisterial, actualmente pensionado y manejando actividades culturales, en su conjunto lo conocen los vecinos como el profe, ambos en algún momento de su vida estuvieron amenazados por sus actividades sindicales o sociales, pero siempre siguieron adelante.
Por lo tanto yo crecí entre profes, en reuniones sindicales, en las instalaciones del SER, todas las amigas de mi mamá eran profesoras (todas me dieron en algún momento clases en el colegio y a todas les di guerra, les pido públicamente disculpas) entonces conozco los altibajos que puede tener la vida de un profesor, vi muchas veces a mi mamá feliz por haber sentido que cambio la vida de un estudiante y también la vi muchas veces triste con impotencia, por la desigualdad del sistema social en el qué estamos.
Desde pequeño me tocó ver las jornadas de paro pidiendo le al gobierno nacional cosas que ahora nos parecen tan normales, tan justas, como el respeto por el pago de sus sueldos, el respeto por su sistema de salud, el respeto a la vida de los docentes que en algún momento de la macabra historia de nuestro país fueron asesinados como pasa ahora con los líderes sociales.
También muchos profes marcaron mi vida todos amigos y amigas de mi mamá, John Jairo que fue mi entrenador de baloncesto desde los 6 años hasta los 18, la profe gloria (quien fue como una tía para mí, que en paz descanse) me enseño mis primeras nociones sobre mi estilo de escritura, el profe fabio por el cual le quite la pereza a las matemáticas, la profe lucí quien nunca fue mi profesora en un colegio pero si a quien mi mamá le encomendó la tarea de hacerme entender la importancia de hacer tareas (a la cual casi hago renuncia a su profesión porque nunca quise hacer mis deberes), el profe Germán quien hace muchos años es la pareja de mi mamá y a quien le debo mi gusto por la filosofía (una de las personas más inteligentes que conozco), la teacher quien siempre supo que yo sabía perfectamente ingles, pero me hacía pintar sus trabajos solo para darme una enseñanza de que yo estaba a la par de todos los estudiantes, que mi conocimiento no me daba unos derechos diferentes, mi tía liliana quien también es docente siempre me ha demostrado su apoyo, la profe Ana, la profe Marielena, la profe esperanza, Ulises (al cual creo que por su cercanía con los estudiantes siempre le han dicho por su nombre) y muchos más pero no puedo hacer un libro de artículo, a todos ellos les debo mi gratitud.
De todos ellos aprendí algo que siempre mis papás han sabido, que la educación es el único camino para mejorar esta sociedad, por eso esté artículo va dirigido a los profes, Colombia necesita de ustedes en este momento, el Magisterio siempre ha sido el líder de los cambios sociales, Colombia está en un momento álgido sin un panorama claro, ustedes deben liderar ese proceso porque ustedes más que nadie saben lo que está en juego, entonces hoy como un alumno nacido de este gremio les vengo a hacer una petición, que el magisterio salga a vacaciones pero el paro no, que se unan más que nunca, que le enseñen a los profesores que apenas están comenzando cuantos muertos les costo lograr lo que ahora tienen, cuantas jornadas de paro les costo lograr que siempre los fines de mes este su pago.
Necesitamos como sociedad su espíritu de lucha, Colombia necesita a los profes en las calles, necesitamos que los profes les den una clase más a la sociedad colombiana, vuelvan este paro un paro con todas las festividades navideñas que anime a mucha más gente salir, por eso escribo este artículo que es muy personal para mi pero que se que todos los Colombianos tenemos algún profe que nos ayudó, por eso a todos los profes les digo gracias y les hago está petición.
Por ultimo le pido a los profes que me ayuden a compartir este articulo, que ayude a llegar a más de ustedes.
Atentamente
Camilo Rojas Usma.
Hijo de maestros.
Dirán que pasó de moda la locura
Dirán que la gente es mala y no merece
Más yo partiré soñando travesuras
(Acaso multiplicar panes y peces)
