Buenos días, tardes o noches, dependiendo de la hora que lean esto, el año 2020 ha comenzado de manera muy estrepitosa, son tantos los hechos que sucedieron que se volvió imposible hacerle seguimiento a todos. Indudablemente el que nos va a macar no solo este año sino por mucho tiempo como especie es el COVID 19 o popularmente llamado coronavirus.
El COVID 19 está logrando algo que la humanidad no vivía hace más de 80 años; parar todo el funcionamiento normal de nuestro mundo. El último suceso que lo logró fue la segunda guerra mundial, pero al COVID 19 debemos reconocerle que está frenando un mundo mucho más conectado que el de los años 40. Las interacciones planetarias de hoy son más complejas, casi inimaginables hace 80 años, por lo que apenas estamos entrando a un tiempo de crisis; un tiempo oscuro. Tratar de predecir un panorama se vuelve muy complejo porque nos encontramos ante un problema que no es solo de una sociedad, (ya no es una enfermedad local como lo fue en sus inicios que solo afectaba a China) sino ante uno que nos concierne a todos como especie humana.
En el caso de nuestros país la pandemia se encuentra en sus inicios con mucha incertidumbre y sintiendo como sociedad que nuestros dirigentes nacionales no están preparados para afrontar el reto que se avecina. Esto es de lo que les queremos venir a hablar hoy. Hoy no pensamos criticar, ni lanzar comentarios destructivos (aunque el presidente Duque los merece todos ya que nos ha demostrado más que nunca su ineficiencia e inoperancia) hoy les queremos hablar del reto que nos espera como sociedad, ya que en los tiempos de crisis es donde se debe ser actuar. En los tiempos oscuros debemos ser luz para los demás y el primer objetivo que debemos lograr es el aislamiento voluntario sin esperar a que el gobierno nos ordene el confinamiento, porque cuando el gobierno no funciona la sociedad cívica lo debe hacer.
Este solo es el primer paso en un camino muy largo porque el COVID 19 además de crear una crisis sanitaria, crea una económica, por lo que debemos sacar nuestro mejor lado como especie y en medio de la crisis debemos volvernos más humanos que nunca. Con todo lo que sucede estamos volviendo a sentir solidaridad, empatía, tolerancia y respeto. Nos volvimos a preocupar por el otro, ha pensar en nuestra familia, en nuestros vecinos y amigos. Es momento de unirnos, de apoyar a nuestros amigos empresarios, al comercio local, extenderle la mano a todo el que lo necesite. Que el aislamiento solo sea físico porque como sociedad vamos a ser una sola, debemos ser capaces de recuperarnos todos juntos y de entender que esto debemos sacar adelante todos y dejar el egoísmo. Los próximos días no son unas vaciones como afrotemos la lucha que nos espera determinara el futuro de nuestra nación.
Por eso ahora no es momento de sentir pánico, la esperanza debe estar con nosotros. Confiemos en los profesionales de la salud que van a ser los verdaderos héroes en la guerra moderna que vivimos. Para terminar quiero recalcar la labor hecha por muchos pereiranos que reunieron mercados para regalarlos a las personas mas dignificadas que son las del comercio informal porque ellos viven del día a día.