Buen día, después de un periodo de quietud intelectual he decidido volver a escribir, una de las metas para este año es ser más constante escribiendo, pero hoy ese no es el tema que vamos a tocar.
En este artículo les pienso contar una historia familiar que refleja la realidad de muchas personas en Colombia sobre una problemática muy grande que estamos viviendo, el suicidio, debido a que en mi casa hubo un caso de suicidio. Yo vengo de una familia muy numerosa que se origina de un matrimonio con 10 hijos, por lo que se pueden imaginar tengo 9 tíos, pero siempre crecí creyendo que apenas tenía 6 tías y 2 tíos = 8, ustedes podrían pensar que no sé sumar porque me estaría faltando una persona ya que mencioné que eran 9 y solo estoy hablando de 8, pero no, el problema no son mis matemáticas, lo que aconteció es que por muchos años no supe de una de mis tías, quien se suicidó mucho antes de que yo naciera; esa tía de la que no supe se llamaba Mariela quien a una edad muy temprana (más o menos la edad que yo tengo ahora) decidió acabar con su vida inyectándose una dósis fatal de morfina en el baño del hospital donde trabajaba.
La forma en la que eligió morir mi tía la llevó al olvido dentro de mi familia, su nombre no se volvió a mencionar mucho, pero no fue por una mala intención de mis tíos y mi madre, sino por aceptar la dura idea de un suicidio, ya que con la partida de Mariela quedaron muchas preguntas en la mente de todos ellos: “¿Qué le habría pasado? ¿Tendría problemas? ¿Será que le pude haber ayudado?” Pero como estás preguntas eran imposibles de resolver, se optó por la salida más fácil, el olvido
Lo malo de ese olvidó es que también nos hace ignorar dentro de las familias una problemática de la cual ya fueron víctimas como es la salud mental. Uno de los factores más grandes que incrementa el mal manejo de una enfermedad mental y lleva a su consecuencia más grande, el suicidio, es el desconocimiento y estigmatización de estás.
Ya no es una solución reprocharse qué se pudo haber hecho por la persona que tomó esa decisión, pero si es una solución ayudar a las personas que se quedaron, quitarle el estigma, el tabú, sacar del olvido a estás personas que se fueron, aceptar lo que sucedió es el primer paso para la prevención de más suicidios en nuestro entorno, entender que la salud mental es igual de importante a la física, sobretodo en esta Pandemia que nos ha afectado a todos de manera tan compleja.
Las situaciones de muchas personas podrían haber sido diferentes si desde pequeños les hubieran hablado de salud mental en sus casas, ya que la mayoría de personas vienen a aprender qué es una enfermedad de salud mental cuando la sufren, creo que son muy pocos los que sabían el significado de una depresión antes de vivirla, además de prevenir crea empatía, rompe paradigmas, de cada situación toca sacar algún mensaje, de los suicidios es la prevención, no el olvido.
El mensaje de contarles una historia tan íntima de mi familia es mostrarles parte de una realidad, además de tratar de darle un cierre a algo que aún duele dentro de mis tías y tíos, que después de muchos años dejen de pensar en las preguntas que dije al principio las cuales quedan después de un suicidio; que liberen ese sentimiento de culpa el cual llevan cargando por muchos años, entender que la psiquis humana es muy compleja, si aún en pleno año 2021 es un estigma hablar de depresión, ansiedad o bipolaridad, imagínense lo que era en los años 70.
Ya para terminar también es una forma de decirle a las personas que sufren de algún tipo de enfermedad mental que no están solos que son muchas las personas en el mundo que pasan por lo mismo, busquen ayuda, hablen en sus familias, no están locos ni son raros, es algo que nos puede pasar a todos, los dejo por el día de hoy, les deseo un 2021 lleno de cosas buenas y un abrazo.

https://youtu.be/Rrr5YzcbPd4
Con esta canción recuerda mi madre a mi tía, Alfonsina fue una poetisa muy famosa argentina, quien decidió suicidarse en el mar.