Capítulo 25: secretos familiares.

Bueno día, espero que este inicio del año 2022 los este tratando bien, uno de mis propósitos del año es escribir más y está semana hablando con mi madre me hizo acordar de una historia familiar algo oscura, resulta que mi mamá es como ese libro oculto que se atreve a contar las historias que la familia calla, fue ella quien me contó del suicidio de mi tía hace más de 40 años, además de contarme está triste historia que yo les diré de manera superficial, pues resulta que en mi casa hay un caso de feminicidio.

La historia es muy simple uno de los tíos de mi mamá que era militar sospechaba que su esposa tenía un amante y la única «solución» que encontró fue asesinarla con su arma de dotación, dirigiéndose de inmediato a la estación de policía más cercana que tenía en Medellín para entregarse acogiendo se a una figura que en el antiguo sistema penal colombiano era un eximiente de responsabilidad llamada irá e intenso dolor, figura que aún existe en nuestro actual código penal pero no como un eximiente sino como una forma de disminuir la pena.

La definición de esta figura es bastante compleja porque es básicamente tratar de parametrar un comportamiento humano impredecible que es la ira y el artículo del código penal que la define es bastante ambiguo:

«Artículo 57. Ira o intenso dolor. El que realice la conducta punible en estado de ira o de intenso dolor, causados por comportamiento ajeno grave e injustificado, incurrirá en pena no menor de la sexta parte del mínimo ni mayor de la mitad del máximo de la señalada en la respectiva disposición.»

Está figura fue utilizada por muchos años en Colombia como una forma de evadir la responsabilidad cuando un hombre asesinaba a su pareja, de hecho el tío de mi mamá no duró más que unos cuantos días detenido en una guarnición militar quedando libre e impune de cualquier castigo, es más nunca perdió su cargo dentro del ejercicito y se pudo quedar con la custodia de los hijos que había tenido con la mujer que asesinó, lo más triste es que probablemente si van a buscar en la historia de sus familias vayan a encontrar algo similar puede que menos «graboso» como un caso de violencia intrafamiliar, casos que las familias suelen sepultar como un gran secreto que las nuevas generaciones no deben conocer, un pecado familiar del cual nunca se vuelve a hablar.

La violencia intrafamiliar es un fenómeno que se debe de visualizar, hacerlo público es una de las formas de prevención, educar es prevenir, además de que la violencia no solo es física, también es económica y psicológica, también puede venir de cualquier parte existen casos de violencia de mujeres contra hombres, hombres que nunca se han atrevido a denunciar por la misma cultura machista que les enseño que deben ser «hombres de verdad» generándoles un Taboo a divulgar la idea que una mujer los está maltratando, es más yo sé que todos conocemos un caso de un hombre que tiene una «toxica» que lo grita, lo humilla y en algunos casos hasta lo golpea.

Por eso busquen en sus alrededores algún familia, amiga(o), compañera (o) de trabajo puede estar viviendo esto y depronto ustedes son la ayuda que ella(o)s necesitan en este momento, nadie es dueño de la vida de nadie, en una relación humana no hay ninguna justificación para la violencia sea del tipo que sea, si ustedes son madres o padres críen a sus hijos para que una historia de estás nunca más se repita, los dejo por el día de hoy y les deseo un excelente comienzo de año.

Eduardo Galeano escribiría sobre esto

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