Buenos días como siempre cada artículo lo vamos a comenzar con una historia personal, la de esta semana es corta, resulta que el sábado estaba escuchando uno de mis podcast preferidos el de Diana Uribe y ella estaba hablando de su viaje a Islandia (acá les dejo el link para que lo escuchen) contando algo muy raro para nosotros los pueblos latinos «el derecho a reinventarse» algo que en los pueblos nórdicos es muy común, pero ¿En qué consiste?
Sencillo en poder volver a reinventar nuestra vida sin importa cuántos años tengamos, es poder cambiar de profesión o estudiar algo nuevo así ya estemos «viejos», un concepto muy raro, extraño y difícil de comprender en estás latitudes dónde desde pequeño nos enseñan a tener una religión, un equipo de fútbol, una profesión, un pensamiento político con el que nos casamos hasta que la muerte nos separe, algo que expresaron los argentinos a la perfección con su frase «es más fácil cambiar de mujer que de equipo de fútbol».
Además es duro de entender para nosotros por el hecho de que en la cultura occidental las cosas son o no son, es blanco o negro, es bueno o malo, no existen puntos medios algo que los griegos en filosofía llamarían ontología del ser, por eso pensar en cambios se nos hace tan difícil porque desde las bases de nuestra educación nos guiaron a tomar decisiones para ser o no ser algo, estudiamos toda la vida para elegir una profesión con la que vamos a tener que cargar, nos imponen una religión la cual nos va a marcar, nos dicen que x o y pensamiento político es malo o bueno, pero ¿Que pasá si algún día me cuestionó todo esto?
Simple como nunca nos explicaron que tenemos derechos a cambiar y vamos a entrar en crisis al no saber cómo hacerlo, pues resulta que el ser humano es un proceso muy complejo en el cual las cosas pueden ser o no ser al mismo tiempo, pueden ser buenas y malas a la vez, porque somos una constante evolución, en la cual cambiamos todo el tiempo pero en muchas ocasiones se nos da muy difícil entender los cambios.
Ya que puede que lo que hoy pensé que era bueno para mí vida al paso de 1, 2 o más años no lo vea de la misma manera y esto nos puede pasar en todos los temas de nuestro día a día, desde nuestro trabajo, nuestra vida amorosa, hasta nuestro pensamiento político y estamos en todo el derecho a reinventar nos en cualquier aspecto de nuestra vida, sin importar la edad o que trayectoria tengamos en lo que queremos cambiar, un ejemplo muy claro es la política si usted hace 4 años voto por Duque siendo un fiel seguidor del centro democrático pero ahora quiere votar por Petro no significa que usted haya tenido un buen o mal pensamiento político, simplemente cambio.
Este concepto lo entendieron los pueblos nórdicos hace muchísimo tiempo y es una de las claves de su progresó, ellos siempre se han adaptado a los cambios, es muy frecuente ver casos de gente que fue médico(a) o abogada(o) toda la vida pero sus últimos años de vida quiso cambiar de profesión porque ya no querían seguir encerrados en la decisión de la profesión que tomaron en un juventud.
El derecho de reinventarse nos ayuda a escapar de situaciones que simplemente nos están atando a una infelicidad constante, por eso sí en este momento de su vida usted siente que debe cambiar algo hágalo sin miedo, porque lo más probable es que ese cambio lo vaya a ser feliz, por eso reinventase todas las veces que sea necesarias, entienda que esos cambios hacen parte de su proceso y no tiene porqué explicarle a nadie el porque de esos cambios, solo busque su paz mental.
