Buenos días, se me está volviendo costumbre escribir mientras que espero a que me recojan ya que es como uno de los pocos momentos en mi día a día que no tengo más en que pensar, en el que puedo ser introspectivo y esto me llevo a una reflexión, bueno más bien a una pregunta, la cual es ¿Cómo me siento ahora?
Una pregunta que a simple vista puede ser muy sencilla pero que en el fondo es más compleja de lo que se ve y la pregunta se da por una frase de una canción «Llorar hasta sanar, reír hasta que duela» resulta que este fragmeto refleja dos estados de ánimo difíciles de comprender, aún más de vivir, los dos extremos que siempre son necesarios, que me hicieron cuestionar hace cuánto no los vivo, cuánto ha pasado desde la última vez que me pregunte ¿Cómo me siento en este instante? Una pregunta que me hizo filosofar mucho un lunes lluvioso.
Debido a que dentro en nuestro día a día nos dejamos absorber tanto que se nos olvida sentir, además que en algún momento dentro de nuestras evolución social se comenzó a interpretar el hecho de demostrar cualquier sentimiento como algo negativo (algo contradictorio en una cultura como la nuestra tan expresiva) y estos dos factores calaron tan profundo en nosotros que nos llevó a tener una pésima relación con nuestros propios sentimientos, por eso está pregunta es tan difícil de contestar «¿Cómo me sienton?»
Dejar sentir todo lo que reprimimos nos ayuda a sanar, a apreciar esos pequeños momentos que le dan sentido a nuestro día a día, es tener la relación sana con nosotros mismos y una relación sana con nosotros nos lleva a mejorar las relaciones con los demás.
Por eso los invito a preguntarse «¿como me siento ahora?» Además les deseó que está semana puedan sanar lo que ha guardado y reír hasta sentir que son felices.
Que nos vaya bonito a todos y los dejo por hoy.
