Buenos días, esta semana voy a tratar de ampliar una reflexión que hice en Instagram, resulta que los Koguis se la sierra nevada de santa marta tienen una creencia muy peculiar sobre el ser humano, ellos consideran que nosotros somos fuego, somos una aldea compuesta de llamas, cada llama es peculiar, algunas brillan de manera enceguecedora, otras son llamas de diferentes colores, incluso unas brillan de manera tonta sin alumbrar a nadie y esta creencia se conecta con la tradición latina del 7 y 8 de diciembre casi como un sincretismo, una coincidencia o una absorción cultural.


Nosotros los latinos sobre todo los colombianos vemos el día 7 y 8 de diciembre como una fecha especial, el famoso día de velitas, donde las familias se reúnen en torno a la comida, el trago y las velas, prendiendo una vela por los que están, por lo que tienen, por los que se fueron o por los que están lejos, una señal de agradecimiento, sin dimensionar en el simbolismo de prender un llama por alguien, ya que como dicen los Koguis fuego somos.
Por lo tanto prender una llama es un acto de agradecimiento porque al ser fuego nosotros sin darnos cuenta iluminamos la vida de los demás o los demás iluminan la nuestra, nos dan calor en los momentos difíciles, nos encienden cuando nos estamos apagando, el fuego al ser un elemento primigenio también es creador y destructor al tiempo, explicando la complejidad que tenemos como seres humanos, como vamos cambiando o evolucionando dentro de nuestro proceso porque es imposible que siempre brillemos con la misma intensidad.
Entonces de vez en cuando enciendan una velita por todas aquellas personas que los han ayudado, iluminado o encendido, por los que ya no están pero que dejaron parte de su llama en ustedes porque el fuego es energía en su estado más puro y la energía no se crea ni se destruye; sólo se transforma de unas formas en otras. Traten de que lo llevan a la vida de los demás siempre sea luz, de encender un poco a aquellos que se están apagando.
Este mito de los koguis también sirve como reflexión de que la sabiduría ancestral es muy necesaria entender el mundo desde lo básico, desde sus elementos, este debe ser uno de los artículos más profundos y simples a su misma vez que he escrito, una pequeña reflexión sobre agradecimiento, los dejo por el día de hoy, esperando que hayan podido encender una velita con todos los suyos.

Nota: este 7 diciembre de 2022 el deportivo Pereira ayudo a encender la llama de toda una ciudad.
Nota 2: Este 24 de diciembre prometo prender una velita por todos los que me han iluminado y le propongo a mi familia que lo hagan conmigo como nueva tradición, espero no lloren mucho.
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