Capítulo 43: Del amor, el despecho y otros demonios.

Buenos días, hoy de nuevo vuelvo a escribirles por una duda que me inquietaba, resulta que últimamente he sido el paño de lágrimas de mis amigas o amigos por su vida sentimental, escucho sus historias de amor hasta pasar a desamor. Veo desde lejos como van evolucionando o terminado sus relaciones y yo el año pasado escribir un artículo que se titulaba “el amor a los 20 y algo” sobre esta época tan rara en la que estamos donde la mitad de la gente se está casando o está casada, por otra mitad que está dedicada a la vagabundería sin querer crear algún tipo de vínculo sentimental.

Entonces viendo todas estas situaciones quise profundizar sobre la vida sentimental tan rara que se tiene en la etapa de la “adultez” por lo que le hice una pequeña encuesta en mis redes sociales:

En la que arrojó un resultado donde más del 50% consideraba que le había ido mal o regular en temas de amor, también recibí opiniones sobre el amor o las relaciones dentro de las cuales había algo en común, la necesidad de sanar.

Resulta que al estar en una época tan confusa de nuestras vidas donde nada aún está definido pero queremos muchas cosas los temas sentimentales se complican más, ya que hay mucha gente que se encuentra dañada, rota, que además no lo quiere aceptar o lo ignora para no enfrentarse con una conversación incomoda, la necesidad de sanar la relación consigo mismo.

Normalmente solemos culpar a los demás del motivo por el cual no funcionan a las relaciones, de la toxicidad de la gente, la falta de compromiso en la actualidad, lo cual puede ser verdad, pero no vemos el otro lado de la moneda y es que patrones repetimos nosotros para dar siempre con personas así.

Dentro de la relación que tenemos con nosotros mismo repetimos patrones de comportamiento que no son sanos, a veces por heridas que cargamos desde mucho tiempo atrás, traumas de infancia, patrones dañinos que aprendimos en nuestras primeras relaciones sentimentales, “tusas” que creímos superadas pero en realidad siguen ahí, una cantidad de factores que se vuelven como una maleta que llevamos a cuestas, que entre más relaciones con los mismos patrones dañinos van pasado más pesada se va volviendo, de manera subconsciente buscando en otras personas carencias que tenemos en nosotros, ayer alguien dentro de las preguntas me decía que después de sobrevivir a una relación toxica es más difícil volver a tener una sana:

Ese atraes como vibras de personas toxicas es el reflejo de todo lo que les dije, no es que se atraigan personas de ese tipo es que simplemente debemos sanar la relación con nosotros mismos para evitar volver a caer en ese tipo de relaciones.

Cuando comenzamos a sanar la relación con nosotros mismos, soltando todos esos pesos que llevamos, vemos las relaciones con los demás de manera diferente, dejamos de buscar esos patrones negativos, el amor propio se vuelve muy importante porque entendemos que para poder tener una relación sana con los demás primero nos debemos amar a nosotros mismos, ya que es la única forma de saber en realidad que buscamos en el otro.

La respuesta en este momento para tanta gente dañada es que estén solos un tiempo para que no le hagan daño a los demás, sanen dentro de su proceso para sanar la relación que tienen con el mundo, analicen que patrones de comportamiento negativos han repetido en sus relaciones, sea porque ustedes los hayan hecho o se los hayan hecho a ustedes, ese análisis les va a decir muchísimo de su vida.

Los dejo por el día de hoy sin antes desearles que sanen mucho y tengan una bonita navidad.

Love is the answer

Nota: También dentro de las personas que participaron me contaron historias de relaciones muy sanas y amores bonitos, de esos dónde ambos se inspiran a mejorar.

Otra cosa la mitad de los que contestaron están en una relación y la otra mitad, pero como dato curioso muchos de los que contestaron que les había ido mal en la vida amorosa también contestaron que estaban en una relación. 😂

Deja un comentario