Buenos días, este artículo se los escribo mientras que ando como diría una canción de rap en «tiempo de filosofar» y sobre el tiempo es de lo que vamos a hablar hoy, debido a que estos días me encuentro muy pensativo por la cercanía de mi cumpleaños.
Resulta que el tiempo desde el punto de vista filosófico es la única variante con la que de verdad vamos en una carrera, entre más vamos creciendo sentimos que los años cada vez son más cortos, los días, las semanas y los meses van volando, vemos a los nuestros que en algún momento parecían eternos más mortales, ese tiempo lento que teníamos en nuestra infancia se acabó, cuando niños la eternidad la podíamos definir como ese tiempo que hay entre navidad y navidad, nuestra concepción de un día corto o largo cambio completamente porque nos comenzamos a desconectar de ese niño que fuimos.
La desconexión de nuestro niño interior nos lleva a comenzar a ver el mundo sin sorpresas, dar todo por sentado, entrar en la rutina y dentro de nuestra rutina comienza el tiempo a jugar como un enemigo, por eso sentimos que la vida va tan rápido que no nos está dando espera de nada, pero ¿Por qué nos descontamos de esa manera?
Sencillo por perdernos en el camino de quienes queríamos ser, en el momento que perdemos el asombro de lo cotidiano nos perdemos a nosotros mismos, la frase de «ver el mundo con los ojos de uno niño» guarda mucha profundidad en su simplesa, el tiempo si está avanzando pero no a un ritmo más rápido, somos nosotros quienes lo vemos así, por eso mi regaló de cumpleaños va a ser tratarme de reconectar con ese Camilo que veía el mundo con asombro, como diría calle 13 en una de sus canciones más famosas
«El tiempo no me mueve
Yo me muevo con el tiempo»
Está es una pequeña reflexión para que esté 2023 piensen que si hay tiempo para todo, crean en ustedes y esos sueños que conservan desde ninos, sean sus más grandes fans, que las cosas se les van a dar, que nos vaya bonito este año, los dejo por el día de hoy.
