Historia del cotidiano: días grises.

Buenos días la historia de hoy la conocí hace unos años haciendo las prácticas de mi carrera y leer una frase está semana la revivió en mi memoria.

La Banda sonora de hoy, Aranjuez es como miles de barrios periféricos de nuestra Colombia.

Días grises

“Todo lo que se necesita es un mal día para convertir al hombre más cuerdo del mundo en un lunático.”



Es fue la frase que leyó Pedro en un comic mientras iba en un bus atestado de gente rumbo a su casa después de un largo día, el un hombre común de los suburbios latinoamericanos, pisoteado desde que nació por un sistema social injusto en el que para salir de la pobreza se requiere 7 generaciones de una sola familia, sus padres llegaron a Pereira cuando él tenía solo 7 años huyendo del conflicto armado que se estaba comiendo a los montes de María, desde eso Pedro se volvió el ayudante de construcción de su papá porque de alguna forma había que llevar el pan a la casa, iba a la escuela en las tardes para en las mañanas ayudar a su Padre en cualquier obra que lo contrataran, llegaba a estudiar cansado y con hambre, solo quien ha estudiado con el estómago vacío sabe que es imposible aprender cuando la cabeza está pensado en la comida que se quiere pero no se tiene.

Este fue el motivo por el cual a los 14 años Pedro mejor se retiró del colegio, llego hasta séptimo de bachillerato, su oficio se volvió la construcción, comenzó como ayudante hasta que llego a maestro de obra, ahora pedro a sus 40 años tiene el alma gastada, magullada por cada ladrillo que pego,  se ve mucho mayor de lo que es, en sus manos no cabe un cayo más pero él debe seguir trabajando, sobreviviendo en la jungla que es Colombia, donde gran parte del país no vive, simplemente sobrevive, pero a pesar de su falta de educación formal Pedro siempre fue muy educado, inquieto intelectualmente, su hobbie siempre ha sido leer, los pocos pesos que le sobraban a fin de mes los invertía en libros, se leyó todas las obras del boom latinoamericano desde Garcia Marquez hasta Eduardo Galeano, el mismo se identificaba como parte de los Nadies.

Pedro fue también un padre muy joven de tan solo 17 años pero él no quería repetir un ciclo de pobreza más por lo que su mayor inversión fue la educación de su hija aunque hace 3 años su hija murió producto de una bala perdida disparada por la policía en medio de una persecución que impacto el bus donde iba ella, misma ruta de bus en la que iba Pedro ese momento, ella apenas tenía 20 años estaba estudiando Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana, decidió estudiar esa carrera por el amor que su padre tenía por los libros, algo que ella también heredo, desde la muerte de su niña Pedro no había vuelto a ser igual, sus días eran de un tono gris, en el cual vivía en modo avión desconectado de todo lo que lo rodeaba.

Ese día antes de salir de trabajar entro al cuarto de su hija para buscar un repuesto de una broca que no encontraba en el resto de la casa, ese cuarto se había quedado congelado en el tiempo, el evitaba entrar ahí, nunca se atrevió a mover nada solo para poder sentir que una parte de su niña aún vivía, justo en la mesa de noche encontró un comic Batman: The Killing Joke al parecer fue lo último que ella leyó, por eso Pedro, lo empacó en su bolso como si fuera un tesoro y salió corriendo de su casa rumbo a la obra, ese día Pedro tenía pico y placa entonces le tocaba esperar el bus que baja de aquella montaña tapada por un barrio, su día fue gris igual que los demás, ahora Pedro trataba de leer en medio del olor a gasolina combinado por el ruido que se sentía en todo el bus, justo dos filas de asientos atrás de él iba Juan un muchacho que había estudiado con su hija en la u, ya estaba haciendo las prácticas como profesor como las estaría haciendo ella sino hubiera sido por esa bala.

El comic

Cerca de las 7 de la noche el bus ya estaba llegando al barrió cuando dos muchachos de gorra le pusieron la mano, el conductor paró con normalidad, los muchachos subieron encañonando al conductor «todos quietos sino quieren ir a conocer a San Pedro» Pedro solo pensó en Juan, sabía que consigo llevaba un portátil que había pertenecido a su niña, cuando la asesinaron él se lo regalo para que le sirviera a alguien más, Pedro quien en la vida había dado un puño se guardó de manera sigilosa en la manga de la camisa un destornillador largo de punta en cruz, los ladrones pasaron fila por fila, cada pasajero iba entregando todo, Pedro entrego su morral junto con el celular.

Cuando llegaron al asiento donde iba juan este comenzó a forcejear, su computador era su herramienta de trabajo, lo necesitaba para poderse graduar, Pedro en silencio se paró de su puesto y se le acercó al ladrón que iba atrás, sin pensarlo dos veces le clavo el destornillador en el cuello, soltando este el revolver que tenía en la mano, Pedro lo alcanzo a agarrar y procedió a vaciar todas las balas del tambor en el otro ladrón que quedaba vivo, Pedro quien en su vida había estado en una pelea y mucho menos disparado un armaba acababa de matar, soltó el arma encima de los cuerpos, volvió a su asiento a esperar a la policía mientras terminaba de leer ese último tesoro que le dejo su hija.

Para terminar esta historia les quiero dejar Los Nadies escrito por Eduardo Galeano porque como dijo en este famoso texto Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata:

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