Historias del cotidiano: alguien detrás de la puerta.

Buenos días, en octubre volveremos a contar historias de terror, pero no paranormal (o si) sino de esas que te podrían pasar a ti, reales, cotidianas, la de hoy la vivió una mujer que sufrió una pesadilla a costa de un mensaje.

La banda sonora de hoy es esta por the police, creo que muchas veces hemos escuchado esta canción pero pocas nos hemos fijado en su letra.

“Te queda muy bonito ese color de uniforme” 

Fue la frase que generó terror en mi como ni la mejor película lo había hecho pero está historia comenzó hace unos meses cuando me mudé de valle a Medellín en búsqueda de cambiar la monotonía de mi vida.

Tengo apenas 24 años, hace no mucho me gradué de médica y antes de buscar pasar a especializarme quise trabajar para comenzar mi vida como adulta independiente por lo cual decidí mudarme de ciudad, yo crecí Cali donde también pude estudiar la carrera, amo a Cali pero a veces si cultura me parece un poco abrumadora, más en los círculos sociales de la ciudad donde todos se conocen con todos y la gente vive de apariencia por lo que quería dar un giro a mi vida he irme de la ciudad, además así también me iba poder salir de la sombra de mis papás, ambos de la rama de la salud, para lo cual comencé a buscar ofertas laborales en todo el país.

Después de no mucho tiempo buscando encontré una oferta en servicio de consulta externa en una clínica nueva en Medellín por lo cual mandé mi hoja de vida, no tardaron mucho en contestarme y esa misma semana estaba viajando a una ciudad en donde no conocía a absolutamente nadie, me instalé en un edificio en Laureles, nuevo lleno de estudiantes y Airbnb por el tema de la gentrification, el apartamento era perfecto para mí porque lo arrendaban amoblado, además quedaba en un sector tranquilo donde podía incluso salir a correr porque me queda cerca de una pista de atletismo por lo cual estaba feliz.

El trabajo en la clínica era muy tranquilo porque apenas estaban comenzando a establecer los diferentes servicios por lo cual la parte que me tocaba a mi apenas éramos 4 médicos más la parte administrativa, ellos fueron los primeros que me abrieron las puertas en la ciudad pero aún continuaba sin conocer muchas personas, por lo cual me pareció muy extraño recibir un mensaje a mi WhatsApp en dónde me decían:

“Hola mucho gusto mi nombre es Pedro te vi en la clínica y me tomé el atrevimiento de pedirle a la de talento humano que si me podía dar tu número espero no te moleste”

Y pues fue algo que evidentemente me molestó porque me parecía que la parte de talento humano no tenía porque haber hecho algo así, pero para no parecer grosera le respondí porque si era alguien que trabajaba en la clínica iba a ser incómodo luego encontrarme.

Le pregunté de manera educada en qué le podía ayudar a lo que él me contestó que le llamé mucho la atención cuando me vio y que él iba a ser el nuevo médico internista de la clínica, algo en lo que yo me quería especializar entonces ya si que menos quería entrar a discutir porque la medicina es un gremio bastante elitista donde es mejor no crear enemigos, el me comenzó a contar que era de la ciudad, que iba a llegar a la clínica en unas cuantas semanas y que si necesitaba algo en la ciudad el me podía ayudar.

Después de eso comenzó a hablarme todos los días, preguntarme cómo iba, pero con el pasar de los mensajes algo me empezó a parecer extraño y era me hablaba sobre temas que a mí me gustaban mucho, que solo la gente cercana a mi sabía ya que no soy mucho de publicar mi vida en redes sociales, no tengo fotos en Instagram, mantengo todo en privado por lo cual me extrañaba mucho cuando me hablaba de cosas de mi interés.

Al principio me habló sobre running, si me gustaba correr, que él corría todas las semanas hasta me dijo que el mejor lugar para ir era una pista de la universidad de Antioquia pero que solo podían entrar los egresados o estudiantes y que él meél me podría prestar su carnet , yo no accedí porque me seguía pareciendo muy extraño pero esa semana me comenzó a seguir en Instagram y vi que teníamos en comun a las personas de la clínica lo que me hizo bajar la guarda con él.

Con el pasar de los días me volvió a insistir en el carnet por lo cual le dije que me lo dejara en la clínica pero me contestó que aún no iba entonces que me lo dejaba donde yo vivía a lo que le dije que entonces lo dejara en la portería del edificio donde vivía y le dije cual era, esa noche llegué de turno y le pregunté al portero que si me habían dejado algo a lo que me respondió que no.

Esto me comenzó a generar sospecha por lo que decidí preguntarle a la coordinadora de servicios de la clínica que si iban a contratar un nuevo internista y ella me dijo que no porque aún el flujo de pacientes no daba, pero ese mismo día Pedro me pidió disculpas que aún no había podido dejarme el carnet pero que el vivía muy cerca básicamente en la misma cuadra de mi edificio pero que me lo iba a dejar. 

Para este momento yo ya tenía miedo porque el parecía que supiera lo que yo hablaba con otras personas, la forma en que yo pensaba, que me gustaba y todo se detonó un día que llegué de turno en Uber y  el me escribió “como llegaste a casa? Yo Vi que llegaste eres la del uniforme azul con saco negro, te queda muy bonito ese color de uniforme” eso fue lo que estallo todas mis alarmas, desde ese momento me comenzó a dar miedo salir a caminar por dónde vivía a pesar de que era muy tranquilo, deje de salir a correr y el seguía hablandome.

Esa misma semana volvió y me escribió en la noche a preguntarme cómo iba mi día y mientras esto pasaba yo escuché como alguien trataba de abrir la puerta de mi apartamento, como es un edificio donde hay tantos Airbnb las puertas funcionan con código, al escuchar que alguien intentaba ingresar el código pero era erróneo me quedé en shock, no fui capaz ni de reaccionar, solo pensaba que podía hacer yo una mujer sola donde alguien ingresará, después de un par de intentos se fueron, esa noche no pude dormir.

Al día siguiente Pedro escribió de nuevo a decirme que estaba muy cerca y me preguntó ¿Tú vives en el séptimo piso cierto? Solo es subir para irte a saludar, yo no le quise contestar más pero en la mañana cuando fui a salir para turno ví como en tapete de bienvenida afuera de la puerta de mi apartamento estaba movido de su posición normal, ya con eso no pude aguantar más y decidí pedir permiso en la clínica para volver a Cali unos días.

Estando ya en cali le pregunté a uno de los doctores de la clínica al cual le tenía más confianza y que lo tenía como amigo en común en Instagram que si lo conocía a lo que el doctor me contestó “no pero el nos agrego a todos acá y ninguno lo conoce” ya con ese mensaje decidí renunciar y no volver a Medellín.

En este momento el perfil de Pedro en redes ya no se llama así, ahora se puso Juan, sigo sin saber quien es en realidad, como pudo saber tanto de mi  pero si de algo estoy segura es que esa noche el que estuvo detrás de la puerta fue el. 

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