Capítulo 30: decisiones históricas.

Buenos días hoy no vamos a comenzar con un suceso de mi vida, sino con algo de índole nacional que de una manera u otra afecta a todos los colombianos, ya que el pasado domingo tuvimos las elecciones para presidencia, posiblemente las elecciones más extrañas en los últimos años en Colombia pero yo no les vengo a hablar del aspectro político, porque ese tema es para otro artículo, les vengo es más a hacer una reflexión.

Resulta que los pueblos se encuentran normalmente ante decisiones históricas, decisiones que van a repercutir en sus futuros años, para los franceses fue la primavera de mayo del 68, los chilenos el famoso plebiscito de Pinochet, los argentinos la guerra de las Malvinas, los colombianos hemos tenido varios momentos la constituyente del 91 fue uno de ellos y en el último tiempo el plebiscito por la paz el cual ya sabemos cómo terminó.

La capacidad de los pueblos de saber asumir esas decisiones va a delimitar su forma de desarollo porque el no saber aprovechar esos momentos los hace caer en ciclos de los cuales es muy duro salir, un ejemplo fue lo que nos pasó con el plebiscito por la paz, el miedo nos hizo caer en la polarización más fuerte en Colombia después de la violencia bipartidista, en pocas palabras no supimos aprovechar un momento histórico y unos cuantos años después lo seguimos pagando, muestra de ello son estás elecciones otra vez marcadas por el miedo.

Además la responsabilidad de saber aprovechar estos momentos históricos recae de una manera más fuerte en las generaciones más jóvenes porque son ellas siempre las que están pidiendo cambio al establecimiento en el que pudieron crecer sus padres o abuelos, la rebeldía del joven es el impulso de la historia, solo es mirar el paro nacional del año pasado que llevo a una generación entera a estar 1 mes en las calles, a chupar gas lacrimógeno hasta que se canso y toda esa indignación del paro se ve reflejada en estas elecciones, por eso es su extrañes, ya que nunca en la historia de Colombia habíamos tenido a dos personas que estuvieran fuera del espectro político traicional con la posibilidad de llegar a la presidencia.

Pero de nada sirve la rebeldía sin ser una rebeldía inteligente y en esto es que recae el deber histórico de esta generación, de usted a quien le estoy escribiendo este artículo, de nada sirvió ahogarse con lacrimógenos en las calles, correr a la policía, si su decisión para elegir presidente se basa netamente en lo que ve en redes sociales, su deber histórico es ser una generación informada para ser capaz de asumir la decisión de quién va a ser el futuro presidente, mirar más allá de los TikTok o los reals virales en Instagram, esa es la reflexión de hoy, como generación debemos saber aprovechar este momento histórico, para eso nos quedan 15 días y en este artículo no le dije quien era bueno o malo, solo lo inventé a pensar un poco más de la hiperconectividad en la que vivimos

La historia dirá si como generación estuvimos a la altura de nuestra obligación

Y como siempre Mafalda dándonos la realidad

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